Nose preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar.
Nopodemos influir sobre si Dios es necesario para la vida física: Él existe o no; Él está directamente involucrado, o no lo está. Pero muchos sí intentan encontrar vida espiritual sin Dios; de hecho, el hombre más sabio de la historia lo intentó. Sin el poder del Espíritu Santo, tuvo que tratar de encontrar un significado espiritual Elverdadero poder de Dios se manifiesta como esperanza en tiempos de desastre, clama en tiempos de crisis, dirección cuando se está perdido, y una fe que perdura. Todos pueden conocer ese poder si permiten que Dios se convierta en una realidad en sus vidas. Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. SalmoPerome he quedado pensando en esa frase que probablemente todos hemos escuchado (y dicho) cientos de veces: «Dios nunca te dará más de lo que puedes manejar». Hoy he llegado a una conclusión diferente: Dios sí nos da cosas que no podemos manejar. La prueba está en que, en Getsemaní, le dio a su propio Hijo algo
Formarseal amor no posesivo. Para el padre Radcliffe, formarse "a la sinodalidad significa aprender a ser personas apasionadas, llenas de deseos profundos", al fin y al cabo, como escribió el padre jesuita Pedro Arrupe, "no hay nada más práctico que encontrar a Dios, es decir, enamorarse absoluta y definitivamente", porque aquello deAdgentes, 2)» * (6). Dios crea libremente por sabiduría y amor. No tenía necesidad de la creación, y ha creado para participar su perfección a las criaturas, especialmente a la criatura inteligente y libre, que es capaz de alcanzar la felicidad. «Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría (cfr. Sap. IX, 9).
RecibeSu gracia y misericordia, para que puedas disfrutar de Su brillo incluso en los días más nublados. Su amor es la única constante en la que siempre puedes confiar, sin importar lo que la vida te depare. Es un amor que nunca morirá, y nunca flaqueará. Jesús siempre está aquí para nosotros, incluso en nuestros momentos más